El magnetista se sienta a escribir y en el blanco del pensamiento, se detiene, y camina en círculos por su consulta. En uno de sus círculos se detiene en la ventana y entonces la ve, desnuda, detenida en el tiempo, esperando a que llueva frente a los cristales de su apartamento. Un gato la acompaña y mira la tarde como se mira un mapa en un barco a la deriva, sin comprender el sentido de las nubes, sin norte y también sin sur. La piel blanca de la mujer se confunde con la piel blanca del cielo que quiere llover. El gato gira la cabeza y se queda mirando fijo como si mirara un fantasma: mira al magnetista en la ventana de enfrente mirar a la mujer.
El magnetista retoma su tarea de escribir en folios blancos y cansados. Sentado, en el silencio que precede a las tormentas imaginó que ella lo observaba por la ventana, fumando desnuda, inventando laberintos de gato extraviado.


15 intenciones:
Las ventanas, cielos cargados, en pausa, gatos(me encantan)mújeres que sueñan, tardes en las que la mente dijo basta, y, no llega la musa hasta que el magnetista la ve en la ventana..
Profundo, siempre,..me gusta.
no tengo dudas que ella lo observa mientras fuma asomada a la ventana, aun cuando permanece agazapada...
las mujeres gatos somos así: siempre contoneandonos entre laberintos circulares...
mis besos gatunos para vos.
(pero esa chica de la foto claramente no es judía... que le faltan tetas y caderas jjaa)
L.
Que bueno regresar de mis vacaciones y leerte. Muy bueno como siempre, que nivel!
=) HUMO
tu imaginación arde y la mía al leerte también ! :)
bss
Esa ventana traspasa los sentidos y ambos se dejan llevar por ellos.
Mi beso azul desde la vetana.
Esta vez el magnetista parece atrapado en una mirada que desea...
Besos abisales
El blanco está ahí para nuestras propias palabras, nuestros dibujos, nuestra imaginación.
Ella mira al gato que mira al Magnetista...El magnetista mira la ventana...y el laberinto se llena de blancos interrogantes sin respuestas...
Un beso tras los cristales.
Y allí, en esa fina línea de su ventana que bifurca el exterior del interior, yace la mirada de aquel que saber mirar y penetrar en tan enmarañados laberintos, aquellos que giran sobre su propio eje que es su mente, sin límites ni sentidos…y ella…nunca deja de observarlo, en silencio, junto a la mirada felina de su gato, que de noche y en su oscuridad, siempre, está a su lado.
Bsos…
Querido Magnetista, vagaremos de consulta a consulta, bajo la excelsa mirada de la vida, inventando resquicios de luz, para poder encontrar la salida a tanto caos interior.
Desde mi ventana ... tus letras siempre llegan.
Un beso Grande, Maestro
al ver la mirada perdida en otro, uno siempre trata de imaginar qué pasa ahí, en su mente, y algunos, deseamos también ser parte de las líneas de sus conversaciones personales, aunque sea, con sólo una mirada...
besos
Quién es imaginado por quién es el enigma y el propio laberinto donde el escenario gris, indefinido, de todo cielo nublado, que quiere llover, le viene de maravillas. Me ha hecho recordar los dilemas de Borges. Me ha gustado mucho. Saludos.
no imagine que al pasearme desnuda,alguien podria escribir algo asi...
besos!
En el laberinto de la nada el gato ronronea versos mientras gotea la lluvia en el sur de la ventana y los besos deseados habitaban en silencio ante folios en blanco…leerte es el maná necesario para que la imaginación se desborde …amo esa forma de escribir tuya …aquí me tienes siempre presente aunque estuve alejada de los blog …besos Magnetista
El magnetista observa y es observado... La imaginación y el deseo no entienden de ventanas.
Mil besos
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